WordPress, generación WP contra Viejos lobos

Dentro del ecosistema de WordPress nos podemos encontrar 2 perfiles predominantes: aquellos que lo adoran y aquellos que lo repudian. Una lucha sin fin donde no es posible un tratado de paz. ¿Por qué levanta tantas pasiones? ¿Envidia? ¿Ignorancia? ¿Es una resistencia a la evolución del Diseño Web? ¿WordPress desgasta a los profesionales?

El origen se encuentra en un blog anterior: b2 o cafelog. Creado por Michel Valdrighi utilizando PHP como lenguaje y MySQL como base de datos. Su éxito fue notable en el 2003 ya que estaba siendo utilizado por aproximadamente 2000 blogueros. Un número muy interesante si hablamos de una época donde internet aún se estaba popularizando.

Ese mismo año, unos chicos llamados Matt Mullenweg y Mike Little, decidieron hacer un fork (un desarrollo paralelo utilizando el mismo código como base) de b2, con la intención de añadir funcionalidades para uso propio. Una amiga, Christine Selleck, sugirió un nombre: WordPress.

Continuaron trabajando sin descanso y el Febrero del 2005 publicaron la versión 1.5. Una actualización que dispararía su popularidad. Trajo una gran cantidad de nuevas características, pero una brilló sobre el resto: la creación de páginas estáticas. O lo que es lo mismo, la posibilidad de crear otras páginas que no formaran parte al blog, como puede ser una página con un texto explicativo o un formulario de contacto.

En la actualidad WordPress continua con la misma filosofía, un software diseñado para una sencilla gestión de contenidos (CMS). Tiene la capacidad de que cualquier persona sin estudios previos pueda crear una web compleja, completa y funcional. Su magia no es espontánea, ha sido elaborada con mucho sudor por parte de su comunidad que han realizado la titánica labor de crear miles de complementos (55.583 mientras escribo estas líneas), y un sin fin de plantillas tanto de pagos como gratuitas. Y todo ello ha empujado a que sea un software con un éxito sin precedentes, alcanzado la friolera de 60 millones de sitios.

Rechazo de los “viejos lobos”

Pero la masificación de la plataforma ha forzado a que muchos Diseñadores Web Tradicionales y Programadores, los viejos lobos de la Web, tengan que trabajar con WordPress. Algunos han sabido adaptarse inteligentemente, potenciando sus apartados visuales para ayudar al usuario, creando complementos o plantillas de pago. Y otros simplemente no quieren ni tocarlo con un palo. Les da la sensación de desorden, esclavitud a un lenguaje de programación (PHP), poca flexibilidad en base de datos (MySQL/MariaDB), duro para trabajar en equipo, y un sentimiento oscuro de que todo lo aprendido será inútil de aplicar en otras herramientas. Además que rompe el flujo de trabajo tradicional donde el Diseñador Web era el máximo responsable y todopoderoso arquitecto. Con WordPress se trabaja para que el contenido acabe adaptándose a la plantilla y, por consiguiente, se pierda la flexibilidad de que la página se adapte al contenido.

Nacimiento de la generación WP

La curva de dificultad en el creación de sitios ha descendido gracias a WordPress. Junto a la gran demanda se ha producido un efecto llamada creado toda una generación de nuevos Diseñadores Web. Los llamo generación WP. Unos desarrolladores Full Stack totalmente dependientes de WordPress. No están formados en materias elementales como HTML/CSS (sintáxis para la maquetación Web), lenguajes de servidor o protocolos, pero si saben que plantillas deben comprar, que extensiones utilizar y en que hosting desplegar las páginas finales. Y no solo eso, con un cronómetro en la mano son más rápidos, y por lo tanto, más baratos. Consiguiendo unos resultados similares, en apariencia, que la anterior generación. Ello provoca una rebaja de los precios, pura oferta y demanda, y en cierto modo también un ligero desprestigio a la profesión. Similar al daño que produjo Photoshop a los Diseñadores Gráficos. Hablo de los artistas que se ensuciaban las manos dibujando logos con rotuladores o creando propuestas recortando cartulinas. Adobe consiguió que cualquier persona, usando su software, se sintiera un Diseñador Gráfico; y algo muy parecido esta ocurriendo en el universo Web.

Pero la generación WP tiene otros problemas importantes y difíciles de superar.

Futuro

Este mismo año (2018), saldrá a la luz la versión 5.0. Entre sus novedades nos encontraremos con un editor visual escrito totalmente de 0, que colocará el primer ladrillo para crear páginas con posibilidades no vistas antes: definición de columnas, editor de bloques, gran personalización de elementos, carouseles… y todo sin depender de extensiones de terceros.

Por otro lado esta nueva versión acortará la separación entre “viejos desarrolladores” y los “dependiente de WordPress”. No porque vayan a estrechar sus manos por un mundo mejor, sino porque ambos irán acercandose para trabajar. Las plantillas se están volviendo más complejas de construir, se añade ReactJS a la ecuación, y se requiere más manos para la gestión todas las Webs que existen o existirán.

Estadísticamente esta aumentando el uso para medianas y pequeñas empresas, las cuales ven un producto que se adapta a sus ajustados presupuestos. Y claro, se ahorran tener en plantilla a un especialista y cualquier miembro del equipo puede ir añadiendo contenido. Puntualmente se puede hablar con un Freelance para un cambio muy concreto.

Sin duda WordPress seguirá creciendo, y sus posibilidades también. Por lo que el enfrentamiento actual no es más que una pasajera e infantil rabieta que todos tendremos que superar para seguir prosperando. Siempre unidos con un mismo objetivo: dar al cliente la mejor Web a un precio muy sexy.

Es hora de reciclarse.

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