¿Se puede hacer páginas webs con Raspberry Pi 2?

Para quien no lo conozca, Raspberry Pi 2 es un ordenador tan pequeño como una tarjeta de crédito de apenas unos 40 euros. Por 65 euros podrás con todo lo necesario para usarlo.

Dicho esto voy a realizar un pequeño experimento. Voy a intentar montar una Raspberry Pi 2 para trabajar. ¿Es posible? ¿Con las características que tiene este pequeño ordenador puedo hacer mis labores diarias? ¿Podrá sustituir a mi MacBook Pro?

Mi primer objetivo será trabajar solo con el terminal, y si compruebo que se resulta demasiado lento buscaremos un entorno gráfico ligero.

Por fortuna me dedico a picar código y no tengo ninguna labor que exige exprimir una tarjeta gráfica o un procesador. Mi gran enemigo es la RAM. La Raspberry Pi tiene 1 Gb, y temo llenarla al poco tiempo. Pero tal vez me lleve una sorpresa.

Vamos a comprobarlo.

Parte 1: Requisitos

¿Qué necesito?

¿Sistema operativo?

Por lo poco que me he documentado, parece ser que Raspbian es el mejor preparado. Viene preinstalado con multitud de paquetes para exprimir la maquinita y ahorrarnos tiempo.

¿Periféricos?

Nada del otro mundo.

Lo ideal para mí sería doble pantalla para ver en vivo los cambios que voy realizando sobre el código, pero habrá que hacer este sacrificio.

 

Parte 2: Instalación

Parte 3: Trabajando.

Solo hay una forma de definirlo: lento. A Iceweasel le cuesta trabajar, independientemente de si estas viendo tu web, estas mirando documentación o usando una de las aplicaciones webs. Y si tiene varias pestañas abiertas puedes ir al baño. Por ejemplo: Google Drive se vuelve una pesadilla, Evernote simplemente no reacciona, Slack ni entra, etc.

Todo lo que no hace uso del navegador funciona a las mil maravillas: editor de texto, entorno gráfico, Gulp, E-mail... No es tan instantáneo como otro equipo con más recuersos, pero es digerible y uno puede llegar a acostumbrarse.

Parte 4: En conclusión.

No se puede trabajar seriamente diseñando o programando webs porque: la CPU no da para más. A esto hay que sumarle la falta de aplicaciones de terceros, como Slack o Evernote. Es un problema que siempre ha acompañado al universo Linux, pero aquí se acentúa por tener un procesador ARM.

Para otras tareas puede ser perfecto: programar aplicaciones sencillas, crear automatismos, aprender los entresijos de LInux, montarte una consola, crear un servidor Multimedia... pero para mi forma de trabajar se me queda descafeinado. No tiene las herramienta esenciales que utilizo día a día, ni la capacidad de darme la inmediatez para trabajar con soltura.

 

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