No importa el código, sino los resultados

Una de las eternas luchas que tenemos los desarrolladores Web es la elección de la herramienta perfecta. Del lenguaje mejor equilibrado. Del Framework más completo. Del servidor más eficiente. Y un sin fin de otras características. Eso, muchas veces, nos lleva a perder la perspectiva. Nos olvidamos de las necesidades del cliente y nos centramos en las nuestras. Lo cual es lógico, porque nos pasamos más tiempo picando que hablando.

Un cliente, cuando pide una aplicación web o mobile, quiere por encima de todo que sea:

El cliente no va a ver el código, ni lo va a entender. No sabe que es un Framework, muchas veces ni que es un navegador web. Solo va a experimentar el resultado final. El resto es pornografía de programador.

Por eso aconsejo:

Y eso es todo. Dejen un comentario si quieren que añada algún otro punto.

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