1. Es tu tarjeta de visita. Cuando la gente quiera saber que has hecho o quien eres, lo primero que hará será buscarte en Google. Y la información que encuentren construirán una idea aproximada de ti. Dicho esto.., ¿por qué no ser tú quien les proporcione esa primera impresión? Podrás enseñar tus trabajos, explicar tu experiencia, hablar de tus cualidades… y ahí tienes total control para decir lo que quieras.
  2. Plus de profesionalidad. Para ti que es más serio: ¿una tienda con web o sin web? No tenerla puede generar un sentimiento de antigüedad, de no adaptado a los tiempos actuales. Además que toda empresa seria tiene una web por muy simple que sea. Intenta no jugar con desventaja. Por un gasto muy pequeño estarás a la altura de las más grandes.
  3. Vender online. Cerrarás la persiana al anochecer, pero tu web no. Estará despierta 24h esperando a tus clientes. Tu tienda no dejará de funcionar. No tendrás que contratar a nadie, ni pagar ningún impuesto, ni preocuparte de nada. Todo automatizado. Gana dinero mientras duermes.
  4. Localización. Puede ser que un cliente quiera saber donde estas. Evidentemente te buscarán en la red o en Google Maps. ¿No estas? Entonces no existes. Y un negocio, o profesional, que no existe no es interesante para contratar. Tienes que decir con mayusculas: YO ESTOY AQUI. Sin presencia online, no saldrás en resultados, ni aparecerás sugerido en ningún mapa, y tu competencia los absorberá.
  5. Contacto. Muy buena idea es dejar un formulario de contacto para que puedan escribirte. O sino ser hacer de muro para dejar visible tu teléfono o tu email. Lo importante es que siempre habrá una vía de comunicación abierta de forma constante.

Da igual que tengas una zapatería, una peluquería o un puesto de lotería. Con todas las ventajas que te he descrito no puedes perder la oportunidad. ¿A que esperas? ¡Modernízate o muere!

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